Un gigante farmacéutico israelí está desarrollando en sus laboratorios en el país y en Estados Unidos un fármaco que, aunque se encuentra en sus primeras fases de experimentación, podría convertirse en una esperanza para millones de celíacos en todo el mundo.
«Actualmente nos encontramos en la fase clínica y avanzamos paso a paso», ha revelado una de las responsables científicas de Teva en Israel, que ha añadido que «el objetivo es llegar al mercado en los próximos años, pero aún es demasiado pronto para precisar cuándo».
El fármaco es por ahora conocido como TEV-53408, un anticuerpo en fase de investigación que en la primera mitad del 2025 recibió de parte de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, una «designación de vía rápida» para adelantar el proceso de tests.
En aquella oportunidad, portavoces de la empresa multinacional israelí dijeron que el TEV-53408 «se está evaluando actualmente en un ensayo de fase 2a para determinar su eficacia y seguridad en adultos con enfermedad celíaca» que siguen una dieta sin gluten.
Según explicaron los portavoces, el fast track es un proceso de la FDA diseñado para facilitar el desarrollo y agilizar la revisión de medicamentos para tratar afecciones graves «y abordar necesidades médicas no satisfechas». En este caso se trata de la enfermedad celíaca, un trastorno autoinmune crónico provocado por el gluten, que afecta al intestino delgado y produce diversos síntomas, que puede afectar significativamente la calidad de vida de las personas y su diagnóstico puede ser complejo.
La aprobación del fast track en Estados Unidos es solamente una parte del proceso de desarrollo de la droga dentro de una empresa gigante como Teva. De hecho, el camino del TEV-53408 comenzó en Australia, donde la compañía tiene un laboratorio de «descubrimiento».
Ahora, este prometedor fármaco es objeto de estudios también en la base de la compañía en Netanya, en el centro de Israel. En Australia, según ha explicado Inbal Ben-Eliezer, jefa de equipo en la división de investigación pre-clínica de Teva, «identificaron una proteína en las células del sistema inmunitario que, en condiciones normales, indica la presencia de un cuerpo extraño y desencadena una inflamación localizada», para añadir que «cuando esa proteína se expresa de forma descontrolada, puede provocar la enfermedad celíaca», indicó la investigadora durante una entrevista con el portal israelí Ynet. Y sus colegas en las oficinas australianas, destacó, «crearon un anticuerpo, que es esencialmente nuestro fármaco, diseñado para bloquear esa proteína».
En los reportes oficiales de la farmacéutica se explica que el TEV-53408, que también podría tener resultados para el vitiligo, es un anticuerpo monoclonal en fase de investigación que inhibe la interleucina-15, «con el objetivo de reducir la respuesta inmunitaria al gluten que causa inflamación y daño intestinal» en celíacos.
Apuntando a la seguridad y la eficacia Ben-Eliezer reconoció que, en esta fase del proceso de desarrollo del anticuerpo, el desafío «consiste en comprender el mecanismo de acción del fármaco», y apuntó que se necesita, «saber con exactitud qué hace», si afecta a otras células o puede influir en otras enfermedades.
El fármaco se encuentra actualmente en ensayos clínicos para la enfermedad celíaca y el vitíligo, con equipos en Israel y Estados Unidos colaborando en su desarrollo y en la gestión de las pruebas. Esos ensayos se desarrollan en tres fases, aumentando gradualmente el número de participantes para evaluar la seguridad y la eficacia.
En cada fase, ha concluido Ben-Eliezer, «ampliamos el número de participantes y evaluamos tanto la seguridad como la eficacia». La experta ha explicado que se está «probando el fármaco en estudios preclínicos para otras enfermedades autoinmunes».

