Afortunadamente, cada vez son más los establecimientos que ofrecen en su servicio una oferta sin gluten... sin embargo, una publicación en redes sociales ha generado polémica en Jaén después de que una cliente de un local de la capital jiennense haya denunciado lo que considera una falta de respeto hacia el colectivo celíaco.
La afectada, que pidió una cerveza sin gluten y que el servicio se ajustara a su dieta, se encontró posteriormente en el ticket de la cuenta una frase, junto al resto de la comanda, que decía: «ay una tonta celi».
Se trasta de un exabrupto, con una brutal falta de ortografía incluida, plasmado por parte del camarero o encargado que atendió esa mesa, que esta fuera de todo lugar.
La situación, difundida en el diario digital El Debate, ha llevado al establecimiento donde sucedieron los hechos, El Biscúter Bulevar, a dar la cara en las redes sociales, pidiendo disculpas por «una falta de respeto que condenamos rotundamente» y criticar, eso si, «un linchamiento digital» desproporcionado.
«A raíz de la imagen que está circulando en redes sociales correspondiente a un ticket de nuestro establecimiento, queremos expresar públicamente nuestras más sinceras y profundas disculpas a la persona afectada. El comentario ofensivo hacia una persona celíaca que apareció en una nota de uso interno es absolutamente inaceptable y supone una falta de respeto que condenamos rotundamente», explica el restaurante, que añade: «este lamentable hecho ha sido fruto de la mala praxis de un empleado concreto, y desde el mismo momento en que tuvimos conocimiento de ello, hemos tomado las medidas disciplinarias correspondientes para garantizar que algo así no vuelva a suceder».
El local aprovecha para «defender el honor y la profesionalidad de nuestro negocio», explicando que «llevamos años trabajando con enorme dedicación en Jaén y gestionamos un equipo humano de 30 profesionales». Por ello, consideran que «un error individual e injustificable no puede ni debe empañar la trayectoria de todo un equipo». Por ello, el negocio lamenta «el linchamiento digital que estamos sufriendo».
Los responsables del establecimiento continuan explicando que «las redes sociales se han convertido en un tribunal donde, con demasiada ligereza, se emiten juicios destructivos y se incita al odio sin conocer el contexto», aunque han señalado que «asumimos nuestro fallo, hemos pedido perdón y hemos actuado en consecuencia, pero rechazamos de plano el acoso desproporcionado y desinformado de quienes opinan detrás de una pantalla. Seguiremos trabajando duro para recuperar la confianza de quienes se hayan sentido decepcionados».

