Daniel Gómez-Bravo, CEO de la empresa Bread Free, que se encarga de elaborar harina procesada de trigo sin gluten, es el protagonista de un reportaje elaborado por el diario digital El Español, y que elabora un producto único gracias a 'Pura', su harina de trigo tratada sin gluten ni aditivos, un producto pensado para rebozados, fritos, bechamel, bizcochos, galletas... aunque no para alimentos fermentados como panes.

 

Pese a que cada vez se está creando un mayor número de alimentos sin gluten, todavía hay varias comidas en las que no se han encontrado esas soluciones. Además, el elevado precio que tienen los productos sin gluten hace que sean el doble de caros que cualquier otro. En este sentido, Daniel Gómez-Bravo, CEO de la empresa Bread Free, ha explicado a El Español, que "se estima un sobrecoste de mil euros al año de una dieta sin gluten a una dieta con gluten".

Se puede decir que Bread Free nació de una forma totalmente altruista. Daniel se decidió a fundar esta idea de negocio cuando a una amiga suya le diagnosticaron celiaquía; y desde ese momento, comenzó a ver los problemas que atraviesan en su día a día y sus limitaciones para poder comer con regularidad, pensando en un modelo de negocio que pueda facilitarles.

La empresa ha ido pasando por distintas fases hasta consolidar el proyecto que tienen hoy en día, y que pasa por el hecho de que "conseguimos financiación a partir de familiares y amigos. A partir de ahí, empezamos a trabajar con centros tecnológicos para desarrollar el producto, conseguir inversores y algunas ayudas. Después conseguimos formar un equipo completo y un laboratorio en Tudela para optimizar el proceso y llegar a donde estamos hoy en día, vendiendo online y a grandes superficies".

Bread Free ha conseguido innovar creando un producto único gracias a Pura, su harina de trigo tratada sin gluten ni aditivos, "una harina pensada para rebozados, fritos, bechamel, bizcochos, galletas... pero no para alimentos fermentados como panes. Nuestro objetivo es trabajar para que los aditivos no sean necesarios y las personas puedan utilizar nuestra harina con agua, aceite, levadura y sal para sus propias creaciones".

Para ello, Daniel y su equipo se encuentran investigando con todo tipo de cereales, no solo con el trigo. En este sentido, el emprendedor ha destacado que "en la industria hay distintos tipos de harina y uno de nuestros objetivos es poder tener distintas harinas específicas para cada tipo. A nivel de laboratorio hemos conseguido hacer harina de espelta sin gluten y, también, se puede aplicar a la cebada y al centeno".

A corto plazo, Bread Free no se plantea crear más alimentos que no sean la harina, por lo que su CEO ha detallado que "queremos centrarnos en la harina y todas sus expresiones, aunque sí que tenemos conocimiento y les brindamos asistencia a empresas que quieran aplicarlo en pasta, panes...".

No obstante, la empresa demuestra seguir al alza, con un crecimiento exponencial en 2025 y unas previsiones optimistas para este año. En este sentido, Daniel ha explicado que "2025 lo cerramos con 40.000 euros de facturación. Este año tenemos previsiones de llegar a 100.000 euros, pero nuestro objetivo es llegar al medio millón". Aun así, Daniel prefiere mantener los pies en la tierra, por lo que defiende que "todavía nos falta mucho por crecer".

A Bread Free le espera un futuro esperanzador y, por ello, toda la plantilla se muestra muy orgullosa del proyecto: "Somos muy ambiciosos y sabemos dónde nos gustaría estar, siendo una de las mayores fabricantes de harina de trigo sin gluten del mundo. No sé hasta dónde llegaremos pero tenemos un proyecto industrial, vamos a incrementar la capacidad de producción y nos estamos abriendo a otros mercados como los de Francia, Italia y Reino Unido", ha explicado el CEO de la compañía.

Tanto Bread Free como otras 26 empresas se encuentran afincadas en el Vivero Empresarial de San Blas. Su director, Antonio Liébana, trabaja junto al Ayuntamiento de Madrid para apoyar a los emprendedores con sus proyectos. Gracias al programa Madrid Emprende, el vivero le otorga a estas corporaciones un apoyo durante cuatro años para poder comenzar el proyecto empresarial, crecer y escalar.