El Ministerio de Sanidad, a través del Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud (SESCS) y en el marco de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (RedETS), ha publicado la actualización del Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celiaca.
El documento ha sido elaborado con el apoyo metodológico de GuíaSalud y la participación de un amplio grupo multidisciplinar formado por profesionales sanitarios, investigadores, representantes de sociedades científicas y asociaciones de pacientes, entre ellas la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE).
Esta edición actualiza el protocolo publicado en 2018 e incorpora la evidencia científica más reciente con un objetivo claro: mejorar la detección precoz de la enfermedad celiaca, reducir el infradiagnóstico y homogeneizar la atención sanitaria en todo el Sistema Nacional de Salud.
El protocolo recuerda que un diagnóstico temprano permite prevenir complicaciones, mejorar la calidad de vida y favorecer un abordaje sanitario más eficiente y equitativo, y entre los aspectos más destacados de esta actualización destacan la incorporación de los avances diagnósticos más recientes, incluyendo los nuevos criterios para el diagnóstico sin biopsia en población pediátrica establecidos por la ESPGHAN y la evidencia disponible sobre su posible aplicación en determinados adultos con títulos muy elevados de anticuerpos.
Además, se ha actualizado el papel del estudio genético (HLA), que deja de formar parte del protocolo de diagnóstico inicial y pasa a reservarse para situaciones clínicas concretas; al tiempo que se incorporan nuevas herramientas diagnósticas y de seguimiento, como la detección de péptidos inmunogénicos del gluten (GIP) en heces y orina para monitorizar la ingesta de gluten, así como biomarcadores emergentes actualmente en investigación.
Por otra parte, el protocolo refuerza las recomendaciones sobre seguimiento clínico, haciendo hincapié en la importancia de controlar la adherencia a la dieta sin gluten y detectar posibles exposiciones inadvertidas al gluten cuando persisten los síntomas.
La actualización no solo revisa el proceso diagnóstico, sino que también incorpora algoritmos de actuación para Atención Primaria y Atención Hospitalaria, recomendaciones sobre tratamiento y seguimiento, indicadores para evaluar su implantación y líneas de investigación futura. Todo ello con el objetivo de facilitar la toma de decisiones clínicas y mejorar la coordinación entre los distintos niveles asistenciales.

