Aragón ya cuenta con una nueva guía práctica para celíacos que aborda los principales retos de la enfermedad, y cuyo objetivo es ofrecer información clara y accesible sobre la enfermedad celíaca y concienciar sobre la importancia sobre un diagnóstico temprano a la sociedad.
Esta guía práctica que ha visto la luz bajo el nombre “Mi amigo es celíaco. ¿Lo seré yo?”, ha sido elaborada por la Asociación Celíaca Aragonesa, en colaboración con el Gobierno de Aragón, y en la misma se abordan los principales síntomas, las pruebas diagnósticas, la clasificación de los alimentos y las claves de la dieta sin gluten, entre otros aspectos.
Además, señala diversos elementos prácticos como “cómo identificar un producto sin gluten” o el contacto cruzado.
El presidente de la asociación, Ramón Moraza, ha explicado que “nos hemos dado cuenta de que cada vez hay más personas que tienen esta problemática o personas que directamente conocen a algún familiar o persona cercana que tiene esta enfermedad. Entonces, vimos que todavía esas personas allegadas puede ser que tuvieran poca información o que supieran un poco”.
Aunque no existen datos en Aragón de cuantas personas hay afectadas por esta enfermedad, se estima que el 1 % de la población española podría padecerla y solamente una de cada cuatro está diagnosticada. Precisamente las reivindicaciones de la asociación van muy ligadas al diagnóstico.
A pesar de la importancia de un diagnóstico precoz, en adultos puede tardar hasta cuatro o cinco años desde la aparición de los primeros síntomas hasta que se confirma el diagnóstico. En este sentido, Moraza asegura que “pasas por las diferentes especialidades del Salud y no te saben relacionar estos síntomas con una enfermedad celiaca y muchas veces pasan años”.
Por ello, hace un tiempo, desde la organizacion crearon un QR con un protocolo para pacientes y médicos.
Además de estas inquietudes, los celíacos aragoneses han puesto de manifiesto el sobrecoste económico anual para estas personas, ya que la cesta de la compra de productos sin gluten puede llegar a ser de hasta 1.000 euros por persona al año. Por ejemplo, una barra de pan de trigo cuesta 0,25 céntimos para personas sin celiaquía, pero para ellos se incrementa hasta lo 1,27 euros. Es decir, cinco veces más el precio original. Esta misma situación se repite en la pasta, las galletas, las magdalenas, la pizza o las tartas, entre otros muchos productos.
En este sentido, han recordado que a finales de 2025 se tramitó una proposición de ley que busca otorgar una compensación económica de 600 euros anuales a las personas celíacas diagnosticadas con el fin de aliviar el sobrecoste; y asimismo, se elaborará un Registro Estatal de Pacientes Celíacos para poder adjudicar estas ayudas.
Por su parte, la directora general de Protección de Consumidores y Usuarios del Gobierno de Aaragón, Inma de Francisco,remarcó durante la presentacion de esta guía la importancia de la misma, afirmando que “las personas puedan conocer si ellos también pueden ser celiacos, detectar si puede tener estos problemas médicos y tomar las medidas oportunas”.

