Acaba de abrir en Granada una tienda que bajo el nombre de La esquina sin gluten, y ubicada el barrio del Zaidín, busca que sus clientes celiacos o sensibles al gluten no tengan que perder más tiempo leyendo etiquetas porque allí todo es 100 % libre de gluten.
«Aquí nada lleva gluten y tenemos un poco de todo: especias, harinas, edulcorantes, patés, comida preparada, cervezas… Hasta helados de cucurucho», cuenta al diario local Ideal Geno González, propietaria de la tienda.
Geno se lanzó a crear este negocio después de que a su hija le detectaran la enfermedad celíaca hace un año. En este sentido esplica que «pensábamos que bastaba con quitarle el pan, la pasta y poco más, pero lo cierto es que no. Cuando ves que hasta el orégano puede contener gluten y entras en las tiendas y ver que no paras de leer etiquetas y que es complicado encontrar cosas te das cuenta de lo que significa».
Así que decidió liarse la manta a la cabeza y abrir «un sitio en el que los celíacos no tenga que leer etiquetas». Y aunque es consciente de que los inicios siempre son complicados, reconoce que están recibiendo mucho apoyo de la gente.
«Llevamos abiertos desde el lunes y la verdad es que estamos teniendo muchísima aceptación, así que estoy muy contenta. Ya viene gente de fuera expresamente a la tienda llevando tan poco tiempo abiertos», cuenta con alegría, para añadir que «estoy muy agradecida a la gente. Ya han venido personas que llevan 20 años siendo celíacos y otras a las que se lo acaban de diagnosticar y están muy perdidas, al final se trata de apoyarnos unos a otros».
Durante lo que resta de mes La esquina sin gluten solo abrirá sus puertas por las tardes, ya que Geno compatibilizará su labor en la tienda con su profesión como maestra, pero a partir del mes que viene la tienda ya estará disponible en horario de mañana y tarde.
Sobre qué espera de cara al futuro, reconoce que quiere ver «cómo responde la gente» porque se trata de «algo completamente nuevo en Granada». «De momento todo va bien, ojalá podamos seguir así y en el futuro montar una página web, hacer envíos a toda España y que La esquina sin gluten sea más grande. La verdad es que hacen falta más sitios como este», finaliza.

