Caramel-OH! es el nombre de una nueva tienda de golosinas situada en León que ofrece dulces suecos y que tiene como principal reclamo que todos sus productos están elaborados sin glúten, lactosa, glucosa y con menos aditivos (colorantes, grasas transgénicas o aceite de palma) que los que habitualmente se dispensan en este tipo de establecimientos.
Se trata de un paraíso para los alérgicos, tal y como explica su propietario Amador García Montes, un asturiano que asegura estar satisfecho de llevar dulzura a la vida de muchos clientes, que poco a poco se están convirtiendo en habituales.
"Hay casos particulares, como los de algunos suecos que pasan por la calle, ven lo que aquí vendemos, y cogen un cargamento de golosinas" ironiza este emprendedor de 40 años, que dejó la soldadura para regentar esta tienda, tras ser operado de una hernia discal como consecuencia de un accidente.
Cuenta el diario La Razón que su objetivo, una vez que pasó a engrosar las listas del paro, era encontrar algo que le gustara "a todo el mundo"; y lo encontró. La diferenciación partió también de algo que conocía: "tengo dos casos de celiacos en la familia, y por eso apostamos por este tipo de servicio, que es lo que es al final".
Amador aclara que "éste no es un quiosco al uso, está más orientado quizás a los adultos, que vienen a comprar y se llevan golosinas para ellos y para sus hijos o familiares".
Uno de los detalles de este emprendedor es que venden el producto a otras provincias, haciéndolo llegar por servicios de paquetería con los que ha establecido acuerdos o por sus propios medios. En este contexto, Amador apunta que "no somos muy de lacitos y adornos. Aquí nos centramos en la calidad del producto, y apostamos por tartas frescas, que no lleven muchos días hechas y al llevárselas al cliente parezcan otra cosa o estén de aquella manera".
De igual manera, Amador ofrece en Caramel-OH! brochetas de gominolas, galletas decoradas y cupcake' que, asegura, "están siendo un éxito", lo que se deriva, dice, de que "nos volcamos en lo que el cliente quiere y, a partir de lo que nos señala que puede gastar, hay productos para todos".

