Guías y revistas de todo el mundo coinciden en que Barcelona es una de las ciudades con una mayor oferta de restauración libre de gluten, de manera que si hubo un tiempo en que vecinos y visitantes con celiaquía lamentaban la escasez de opciones, hoy la capital catalana reúne numerosos restaurantes, bares, panaderías y pastelerías dirigidas a este colectivo, más de un centenar acreditados por la Asociación de Celíacos de Cataluña.
Según aseguran desde esta organizacion, “el incremento de este tipo de establecimientos ha sido gradual y sostenido en los últimos años”. Lo que es una realidad es que detrás de estos negocios es habitual encontrar a emprendedores que han sido testigos de la frustración que genera a amigos y familiares celíacos salir a comer fuera.
“Teníamos dos establecimientos cerca de la Sagrada Família y nos dimos cuenta de que algunas de las personas más importantes de nuestras vidas (en mi caso, mi mejor amiga, y en el de mi socio, su mujer) no podían disfrutar de nuestros platos por su celiaquía”, ha explicado al diario La Vanguardia Manel Forés, impulsor junto a Quim Viñas de Pötstot, un restaurante de cocina mediterránea sin gluten, sin lactosa y vegano.
Eran tiempos de covid y, con la ayuda del asesor gastronómico Guillemo Corral, aprovecharon el tiempo que les brindaban las restricciones en hostelería para crear elaboraciones que jamás imaginaron que podían ser aptas para celíacos y veganos, desde tortillas de patatas con harina de garbanzo a croquetas con panko de guisantes. Comenzaron a servirlas en los negocios que ya tenían en marcha y, visto el éxito, se animaron a abrir establecimientos donde fueran las protagonistas de la carta.
En Barete, un espacio dedicado al tapeo sin gluten, programan sesiones de dj con frecuencia, y Pedro Gustavo Spada, cocinero y artífice de esta propuesta, insiste en que no está dirigida solamente a celíacos. En este sentido ha señalado que “una buena parte de nuestros comensales desconoce que la carta no lleva gluten. Si en algún plato se percibe la falta de este componente, porque imita una receta tradicional y no da el pego, directamente no lo ponemos”. La bomba de pato o los buñuelos de ceps son sus bocados más exitosos. Pero también disponen de bravas, calamares, croquetas e incluso bocadillos de rabo de toro o beicon; tapas y entrepanes clásicos que este público tiene pocas oportunidades de saborear fuera de casa.
Por otro lado, los celíacos que busquen direcciones que ofrezcan pizza, pasta y otras elaboraciones típicamente italianas pueden pasarse por Messié, en el barrio de Gracia, donde Eric Luthringer, creador de este concepto, se mudó de su Canes natal a Barcelona buscando un cambio de aires. Abrió una pizzería tradicional y le fue bien. Pero, con el tiempo, se obsesionó con que algunos de sus vecinos y allegados jamás podrían saborear sus pizzas. “Me propuse crear una masa sin gluten. Estuve meses investigando”, recuerda, y dio con la fórmula: una combinación de harina de arroz y de maíz cuyas proporciones no ha querido revelar.
Pizza Natura, Il Picolo Foccone, ApriBocca o Senza Glutine Grosso Napoletano son otros espacios donde hoy se puede pedir pizza sin gluten en Barcelona.
En los últimos años también han proliferado los establecimientos de comida asiática gluten free o con opciones para este colectivo. Thai Barcelona, Aruku Sushi, Kobe, Veganashi y Out Of China son algunos ejemplos; al tiempo que empiezan a despuntar las alternativas con la cocina americana en el centro como Ardemos, una hamburguesería cerca de Sagrada Família donde pueden llegar a servir 1.500 hamburguesas a la semana.
El buen recibimiento de su propuesta hizo que terminaran replicándola en la capital catalana, donde la hamburguesa más demandada es Satisfy: 180 gramos de carne dry aged , queso, beicon, cebolla caramelizada, pepinillo y mayonesa de beicon que, si el hambre aprieta, puede acompañarse con tequeños, nachos, aros de cebolla o fingers . Todo apto para celíacos, por supuesto.
No muy lejos, en Flipa Burger, también adaptan todas sus hamburguesas para la clientela celíaca, mientras que en The Fish & Chips Shop se han reinventado para este público, abriendo tiendas sin gluten en el Eixample o el Time Out Market.
Tampoco se han quedado atrás la panadería y la pastelería barcelonesa, de manera que muchos establecimientos que han ampliado su oferta con productos específicos se combinan con otros 100 % gluten-free. Por ejemplo, los panes de payés, molde, semillas u olivas que elaboran en Jansana, así como su bollería dulce y salada, generan colas frente a sus puertas. El proyecto nació en 1930 de la mano de la familia Jansana como un horno tradicional; aunque no fue hasta el 2015 que Antonio, tercera generación al frente, lo convirtió en una propuesta libre de gluten e inauguró la tienda de Barcelona.
Celia Obrador, Chök Gluten Free, La Consciente, Coliaki, Glutery, Gluten Tag!, Helma Cakes, la Xurreria Can Vernet o Caua Cacao, entre otros, completan una extensa oferta que convierte Barcelona en una de las mecas europeas de los celíacos.

