Desde que entró en vigor en España la normativa de la Unión Europea que obliga a clarificar en las etiquetas de los alimentos envasados los componentes que pueden causar alergias; e impone a bares y restaurantes a informar a sus clientes de los alérgenos de sus comidas; muchos colectivos se han propuesto garantizar la seguridad de las personas que sufren intolerancias alimentarias.
Uno de los colectivos beneficiados por esta nueva normativa es el de los celíacos, y por eso, la asociación de celíacos de la región extremeña, que cuenta con más de 1.300 afectados asociados, ya ofrece información a sus clientes sobre los alérgenos de sus productos, bien mediante nuevas cartas más detalladas o a través de los propios camareros, que explican al cliente qué contienen las comidas.
El colectivo extremeño de celíacos ha formado ya a catorce restaurantes de Cáceres para que puedan ofrecer un menú alternativo para las personas con esta intolerancia. "Les ofrecemos talleres para que puedan ofrecer los mismos platos pero sin gluten", ha explicado el secretario de la asociación, Guillermo Narváez, que ha alertado de que no solo es suficiente con informar en las cartas, sino que hay que tener cuidado con las "contaminaciones cruzadas".
"No vale de nada que un restaurante informe de los alérgenos si después te pone los cubiertos con el pan encima. Desde la asociación les formamos también en esos asuntos", ha añadido Narváez.
La adaptación de los menús supone un poco de aliento para los celíacos, que hasta ahora vivían en una situación de discriminación. "Ahora están más concienciados, pero hace unos años si ibas a un restaurante y les decías que eras celíaca te miraban con cara rara", ha señalado Beatriz Solís, intolerante al gluten desde que tenía 3 años.

