El “Informe de Precios de productos específicos sin gluten para personas celiacas 2026”, elaborado por la Federacion de Asociaciónes de Celíacos de España (FACE), muestra un año más, que las personas celíacas soportan un coste extra en su cesta de la compra.

 

En concreto, la diferencia del gasto entre la compra de productos con y sin gluten se estima, de media, en 996,37€ adicionales al año para las personas que deben seguir una dieta sin gluten.

Un año más, el precio de todos los alimentos es significativamente superior en los productos sin gluten, encontrándose una mayor diferencia en el pan de barra, la harina de repostería y el pan rallado.

Para realizar este estudio se han tomado como referencia productos específicos sin gluten: pan, pasta, harinas panificables, pan rallado, etc., ya que son los responsables de la diferencia económica entre realizar una dieta con y sin gluten.

Para este estudio se ha recogido información sobre el precio de venta de 21 tipos de productos con y sin gluten en enero de 2026. Los artículos analizados figuran en la Lista digital de alimentos sin gluten de 2026 elaborada por FACE, abarcando un espectro que incluye desde marcas especializadas hasta marcas de distribución, o marcas blancas.

Además, teniendo en cuenta el carácter hereditario de la enfermedad celíaca, es habitual que varios miembros de una misma familia estén diagnosticados, lo que incrementa proporcionalmente el gasto total destinado a la alimentación.

El informe también recoge que, aunque durante el último año se han producido modificaciones fiscales como la reducción del IVA del pan sin gluten del 10 % al 4 %, los precios de estos productos básicos continúan siendo elevados.

A pesar de que el sobrecoste actual es aproximadamente un 30 % inferior al registrado en 2009, la diferencia de precios apenas ha variado en los últimos años y continúa situándose en torno a los 900 – 1.000 euros anuales por persona.

Desde FACE han reiterado la necesidad de establecer ayudas directas o deducciones fiscales que permitan compensar el coste real del único tratamiento existente para la enfermedad celíaca.

A día de hoy, el informe no ha podido contabilizar beneficio alguno derivado de la posible deducción fiscal estatal propuesta, debido a la falta de implementación y de criterios de acceso definidos.