Acaba de terminar la última edición de Biocultura, una feria alimentaria que ha expuesto todos las innovaciones que han surgido entorno al sector eco, y en la que la presencia de alimentos sin gluten ha sido una constante.
Madrid ha acogido esta edición que ha estado llena de curisosos e innovaciones, tales como un vino elaborado con naranjas ecológicas, nuevos alimentos para consumidores crudiveganos, cosmética elaborada con aceite virgen o esponjas artesanales hechas con materiales orgánicos.
800 expositores han ofrecido más de 18.000 referencias de los sectores de la alimentación, la salud, la cosmética, la higiene, la ropa, el calzado o la construcción sostenible de casas. Los visitantes que se han acercado a Ifema, han podido degustar un vino elaborado con naranjas ecológicas que con una graduación de 9 grados ha sido elaborado a partir del mismo proceso de fermentación utilizado con el vino blanco elaborado con uvas.
El apartado alimentación ha demostrado en esta cita ferial que es muy dinámico y, a pesar de la situación general, sigue creciendo y presentando propuestas para atender las necesidades del consumidor cada día más responsable en sus hábitos alimenticios, presentando alternativas a las harinas de trigo con pizzas de harinas de garbanzos y de pepitas de uva, o pasta seca realizada con harina de lentejas verdes y rojas. De esta manera, la feria acogió numerosos stands de panificación y hornos que proponían panes y bollería sana y sin gluten.
El sector fresco también nos trajo novedades, desde mejillones, lubina y dorada ecológicos provenientes de piscifactorías del mediterráneo; hasta conejo ecológico, sumadas a las excelentes carnes ecológicas de Asturias, entre otros, para aquellos consumidores que no deseen seguir una dieta pura y exclusivamente vegetariana.
Pudieron encontrarse además en Biocultura remedios naturales con propiedades nutricionales y cosméticas, en nuevos productos elaborados con leche de yegua, una leche de animal lo más parecida a la materna humana.
En el área de la higiene, destacaron las esponjas artesanales hechas con materiales orgánicos, como lana, algodón o seda, tejidos confeccionados con algodón 100 % orgánicos. Son productos que buscan restablecer las capacidades hidratantes y nutritivas naturales de nuestra piel ayudándola a liberarse de toxinas y aportándole vitalidad, para que pueda recuperar y restaurar por sí misma su luminosidad y bienestar.
Además de todo esto no podemos olvidarnos de las más de 350 actividades paralelas celebradas, todas ellas gratuitas. Ponencias, charlas, demostraciones de cocina en directo platos de cocina a cargo de cocineros que apostaron por la comida bio con demostraciones y talleres para aprender a cocinar, MamaTerra, degustaciones, terapias gratuitas, showroom de eco-estética, debates, bioconstrucción, presentaciones, libros, conciertos, películas, música…

