La elaboración de un protocolo que discrimine entre un paciente celíaco y el que no padece esta enfermedad, con el fin de contar con un diagnóstico lo más pronto posible en cada caso, se encuentra entre los objetivos en los que trabaja la Sociedad Española de Enfermedad Celíaca (SEEC), cuyo presidente, Eduardo Arranz, ha explicado en declaraciones a EFE las nuevas vías de investigación que se están siguiendo para facilitarles la vida a quienes padecen esta dolencia, con tratamientos alternativos a la dieta sin gluten.
"Hay gente que tiene miedo a ir a un restaurante con amigos por no saber si podrán comer alimentos sin gluten, estamos trabajando en tratamientos alternativos a la dieta sin gluten porque queremos que estas personas pueden viajar, salir a comer... sin miedo, facilitarles esto", ha explicado Arranz.
"El mayor problema de esta enfermedad es que los pacientes no saben como se les va a manifestar" ha dicho Arranz, quien también ha explicado que esta en una patología que se hereda generalmente aunque con distinta intensidad, y que sus síntomas más comunes son la diarrea o el dolor abdominal tras comer estos cereales.
"A veces también se presenta sin síntomas digestivos, en los niños suele provocar un carácter extraño, falta de crecimiento... en las mujeres anemias que no se curan por el procedimiento normal, y en los adultos suele generar problemas de colon irritable o calambres", ha afirmado el médico. Arranz, ha detallado que el tratamiento más eficaz y barato que existe ahora mismo es la dieta sin gluten, pero se trabaja en otras posibilidades que permitan la ingesta de esta proteína, desde unas enzimas que eliminen el gluten antes de que llegue al intestino, hasta una vacuna en la que trabaja un grupo australiano.
"Existe otro problema en el diagnóstico y es que hay personas que no son celíacas y no toleran el gluten, tienen alergia al gluten que no es lo mismo que la enfermedad celíaca", ha precisado el presidente de la SEEC. Ante esta situación el objetivo que se marcan en la actualidad consiste en la elaboración de un protocolo para discriminar entre un paciente celíaco y no de otro tipo.
"Hay pacientes que tardan años en saber que son celíacos, queremos conseguir que el diagnóstico sea rápido, por ello trabajamos en un protocolo de diagnostico claro, para que todos los médicos sepan detectarlo y no confundirlo con otros pacientes que o tienen alergia al gluten o intolerancia a otros componentes".
El presidente de la SEEC también ha declarado estar satisfecho con la financiación que tienen los grupos de investigación sobre esta enfermedad en España, a pesar de que las ayudas han disminuido en todos los ámbitos de la investigación, y confía en que una vez superada la crisis se acabe esta situación. "Afortunadamente ha habido un cambio, hace años no había interés con respecto a esta enfermedad, pero hoy en día tenemos grupos muy buenos que saben cómo conseguir dinero" ha declarado.

